No quiero tu dinero, Pedja

Una de mis fuentes más fiables (¡siempre he querido decir esto!) me cuenta una curiosa historia que sucedió hace aproximadamente 1 año en uno de los hoteles más lujosos de Valencia capital. Historia real.
Resulta que el señor Pedja Mijatovic, al que sabéis aprecio mucho, se hospedó en dicho hotel en uno de sus viajes a Valencia. Como el presupuesto del Real Madrid es un pozo sin fondo y Pedja es un caballero, cuando hizo el check-out dejó un billete de propina para uno de los empleados. Me cuentan que el supervisor de turno, culé reconocido, le cambió el billete al empleado por uno propio, cogió el billete de Mijatovic, le prendió fuego y bailó alrededor de él (por supuesto lejos de la vista de los clientes, que estamos hablando de un hotel importante).
Yo no sé si hubiera hecho lo mismo, porque al fin y al cabo la pela es la pela, pero… ¡ole tus huevos, chaval! Un aplauso de todos los barcelonistas como yo.
