Pierde Argentina, festeja Riquelme

Para empezar, voy a comentar que tengo un gran aprecio por Bolivia y su pueblo, y sé que esta victoria significa mucho para el equipo boliviano y por supuesto, es una alegría enorme para su gente, pero no reconocer que la altura de La Paz hizo estragos en el equipo albiceleste, es ser un necio.
La caída es durísima por el resultado, un 1-6 en contra no es común, pero no creo que resulte tan grave. En los 4000 m. del estadio Hernando Siles, cayeron el líder Paraguay, Chile y Uruguay empató con dos goles de cabeza tras sufrir los embates bolivianos durante todo el partido.
Por mi parte, no es para preocuparse. La altura, para quien conoce esa experiencia, sabe que genera dificultades extremas. No solo la falta de oxígeno, sino que fallan los riñones, la presión arterial aumenta y el corazón se acelera, produciendo cambios fisiológicos muy evidentes.
Los especialistas hablan de aclimatarse durante un mes antes de competir en la altura, pero ya sabemos que el calendario FIFA no lo permite, y esa es la ventaja que tiene Bolivia cada vez que juega en su casa. Recordemos que estuvo en duda ese mismo escenario para los compromisos de la selección boliviana, justamente, por considerarse inhumano.
Algo ha pasado sin duda. Mascherano, Messi o Zanetti absolutamente desconocidos, sin coordinación. Tévez y Maxi Rodríguez sin su entrega y despliegue habitual, marca a las claras un impacto en el físico de los jugadores.
No hay que alarmarse. Si este resultado se hubiera dado en casa o en Santiago, o en Río de Janeiro, estaríamos hablando de fracaso, pero no es la realidad. Ahora, espero los comentarios de los felices hinchas de Boca pro-Riquelme, que seguramente estarán festejando.

El mundo está preocupado. La crisis financiera mundial está afectando a todos por igual. Ni siquiera las potencias económicas están a salvo y por supuesto, los grandes eventos deportivos programados para los próximos años, comienzan a sufrir las consecuencias en su organización.