Aldo de Nigris

Aldo de Nigris es el jugador de moda. El delantero, pieza clave para la coronación del Monterrey como campeón del fútbol mexicano, acapara los reflectores. La pregunta que se alza es si de Nigris está listo para ser convocado con la selección nacional. Y es que con lo barata que ha salido la casaca verde en los últimos tiempos, el atacante regio merecería ser el nueve titular del cuadro de Aguirre. Con un combinado azteca que aún no cuaja sus opciones ofensivas, de Nigris podría significar una alternativa a las pocas armas con las que cuenta el seleccionador.

El debate que se cierne es hasta qué punto llega el potencial de Aldo; si lo que presenciamos no es una sobredimensión provocada por la lamentable muerte de su hermano, o si en verdad el jugador tiene los arrestos para cargar con la playera del Tri. Una cosa es innegable: los reflectores voltearon hacia él a causa del fallecimiento del Tano. Antes de difundirse la noticia, Aldo ya llevaba un desempeño respetable en el torneo: había anotado siete goles en la temporada regular, siendo segundo goleador de La Pandilla, sólo detrás de Humberto Suazo (11). Pero fue la carga emocional la que hizo detonar su fútbol. No en balde casi todo México -partidarios o no del Monterrey- gritó ese gol de de Nigris ante América, un gol catártico, una anotación repleta de euforia, dolor y llanto. Y es que el Tano, ese romántico vilipendiado por los dueños del balón, revivió en los botines de su hermano por unos breves segundos.

Ése fue el punto de inflexión para Aldo de Nigris. El atacante se despachó con otros tres pepinos en la liguilla, incluído uno en la final de vuelta. Fue el gran héroe de Monterrey, y en cierto sentido, el campeonato se convirtió en el mayor homenaje póstumo para el Tano. No cabe duda que la historia de los hermanos, entre la tragedia y la redención, quedará en las páginas del fútbol mexicano. Pero el recuerdo de Antonio puede ser demasiado grande para su hermano menor. Es momento de que Aldo forje su historia, abra su camino, y se desprenda del ángel de la guarda. Yo apoyo que vaya a la selección. Se lo ha ganado. Pero que tenga cuidado, porque en este momento se encuentra entre el mérito propio y la sombra fraternal. Ya veremos de qué lado se decanta este cuento.