
Michael Owen llega al Manchester United con una misión complicada: llenar rápidamente el hueco que ha dejado Cristiano Ronaldo y Carlos Tévez. A sus 29 años, el delantero recibe la confianza de Sir Alex Ferguson para volver a la élite. Es el momento de su revancha personal. Su historial es de luces y sombras. Owen pasó de ser el jugador más joven en ganar un Balón de Oro (2001) a descender con el Newcastle a la Premiership.
Su fichaje ha causado polémica en Inglaterra. Michael inició su carrera defendiendo los colores del Liverpool, por lo que su llegada al Manchester United ha sido vista en Anfield como una traición. Pero Owen no sólo debe preocuparse por el odio de su antigua afición, sino por convencer a su nueva hinchada.
Michael debe apresurarse a retomar su nivel, para bien de los diablos rojos. Fabio Capello confía en que el atacante tome ritmo bajo el mandato de Ferguson y pueda regresar a la selección. Owen es talentoso, pero el paquete es demasiado grande. No es lo mismo jugar en Old Trafford que en St. James Park. Con Rooney y Bervatov al acecho, apuesto a que difícilmente partirá como titular. Es cuestión de tiempo para ver si el niño maravilla todavía tiene para un par de travesuras más.
