
Al final, no fue ni Villa ni Forlán. El nuevo centrodelantero del Barcelona sería Zlatan Ibrahimovic. El sueco está muy cerca de recalar en el Camp Nou. El fichaje consistiría en un pago de cerca de 35 millones de euros (aunque el precio varía según la fuente), más el traspaso de Samuel Eto’o y Alexander Hleb. Massimo Moratti, presidente del Inter, ha dicho que las negociaciones marchan bien. Luis Suárez, secretario técnico del club italiano, es más aventurado y afirma que el intercambio es un hecho. Parece que la formalización es una cuestión de horas y veremos a Zlatan en la liga española la próxima temporada.
¿Quién gana? Al parecer, todos. Por una parte, el Barcelona se hace de un excelente delantero, goleador y hábil; aunque me queda la duda de cómo se ajustará al sistema de Guardiola. Además, está el tema de Eto’o. Al club catalán le urgía deshacerse del camerunés, pues si le retenían seis meses más, terminaría su contrato y podría negociar por su parte sin darle tajada del fichaje a los blaugranas. También se libera de Hleb, un jugador que en Arsenal dio de qué hablar y cuya progresión se ha frenado por sus pocos minutos en la cancha. ¿Muy costoso? A simple vista, sí, pero hay que confiar en que Pep le sacará el máximo jugo al sueco.
En el club neroazzurro también ganan. José Mourinho ha empezado a redecorar la casa y tanto Eto’o como Hleb le caen de maravillas. Es cierto que Ibrahimovic aportó goles a racimos con el Inter, pero se especula que no tenía buena relación con el portugués. Al final, e intercambio de cromos le funciona a ambos. Es cuestión de tiempo para saber quién ha hecho la mejor inversión.

Todavia me cabe la duda de como se va a acomodar Ibra en el Barca, de cualquier manera es uno de los mejores jugadores del mundo.