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Esa es la canción preferida de las hinchadas para reclamarle a sus jugadores que son un desastre. En esta ocasión, creí que era oportuna para aplicarla a la Fórmula 1, que tras la decisión del Tribunal de París que avala el reglamento de la FIA para 2010, está amenazada con desaparecer (?) si Ferrari y sus secuaces deciden el abandono.

“Ahora habíamos llegado a un nivel bastante bueno donde sólo los mejores podían estar en la Fórmula 1″ dijo un preocupado Fernando Alonso, y descartó pilotar para una de las nuevas escuderías. “No quiero correr con equipos pequeños porque eso no es F1″, sentenció. ¡Puf!

Seguramente se van a enojar los lectores, pero ¡para un poco Fernando Alonso! Esas escuderías, a las que llamas pequeñas muy despectivamente, que tan solo cometieron el error de arrebatarles el protagonismo a los poderosos, son los que vos ves pasar carrera a carrera para tomarle la patente :-P y que siempre terminan en el podio festejando. Son monoplazas, son Fómula 1, pero claro, son los que ganan cuando no tendrían que hacerlo.

Yo defiendo la igualdad, que todos utilicen las mismas armas para competir, la habilidad por sobre el poder, pero sobre todo, detesto el divismo. Ferrari, Renault, Toyota, Red Bull y Toro Rosso han amenazado con retirarse del próximo campeonato mundial si la FIA sigue firme con sus planes de imponer el límite.

“Que se vayan todos, que no quede, ni uno solo…”