Paul Gascoigne fue sin dudas, uno de los mejores jugadores que vi en mi vida. De esos que te quedarías horas mirando. No sólo jugaba bien, sino que además siempre tenía mucha entrega, amor propio. Parecía un gladiador que daba hasta lo último.
Sin embargo, “Gazza”, ha sido débil para afrontar una vida llena de excesos, de diversión. Gascoigne, fue derrotado por goleada por la bebida y las drogas, por la noche y la prostitución, por las peleas y los escándalos.
“Probablemente va a morir pronto. No creo que sirva de nada ayudarlo. Es una pérdida de tiempo. Si pudiera pedir un deseo, desearía que nos dejara. Que sea un gran jugador no quiere decir que sea un buen padre o la persona adecuada con la que estar”, declaró Regan Gascoine, 12 años e hijo de la ex-estrella.
Paul Gascoigne lo perdió todo. Su fama de crack, sus títulos, sus medallas (que ha vendido para seguir bebiendo) su familia. Sólo le queda algo de vida.
