Portugal Soccer Champions League

Hay pocos jugadores en el mundo de los que uno pueda decir que juegan solos. A mi entender, el único que lograba ganar sólo un partido, era el astro Diego Armando Maradona y fue, justamente gracias a las genialidades del “Pelusa” que en Argentina se dice que fue “Maradona y diez más” o que “con Maradona es robo”.

Es cierto que cuando uno aprecia las cualidades técnicas de Lionel Messi, evoca en cierta medida a la brillante calidad con la que deslumbró el actual entrenador de la selección argentina, pero lejos está el rosarino de ser “él y diez más”, sobre todo si se tiene en cuenta que el Barça, es un absoluto equipo de estrellas.

Pero hay un jugador, que luce a la par de Messi y bien ganado tiene su indiscutido lugar en los méritos del Barcelona. Junto al “Pulga”, desarrolla un juego rápido y efectivo, lucido y hasta perverso para los adversarios. Es aceleración, despliegue y la cortina perfecta para que Messi quede mano a mano con los defensas rivales.

Si antes las defensas debían cuidarse de Messi, hoy también deben hacerlo con el socio de éste. De hecho, en la última victoria del Barça, dos de los tres goles que convirtió Messi, tuvieron como protagonista al brasileño Dani Alves, el copartícipe necesario de esta asociación ilícita que “roba” impunemente aplausos en todos los estadios de fútbol.

Enlace: Messi salió ovacionado del Calderón l Foto: Amando Branca/AP