
Si hay un partido que me hace sentir miles de sensaciones por minuto es el Chivas-América, el clásico más importante de México y de Norteamérica por excelencia en cuestión de fútbol-soccer. Un partido aparte, donde todas las jugadas se juegan a muerte, el estadio siempre estará lleno y la guerra de cánticos por momentos es desquiciante.
El pasado sábado se jugó en Frisco,Texas, el más reciente clásico, estuvo apasionante como siempre y que tanto en el marcador moral como en el final, el empate creo es el marcador más justo. Las Águilas dominaron todo el primer tiempo y por momentos parecía que sería una goleada. Pero el amor propio de las Chivas en el segundo tiempo les dio el empate y pudo haber alcanzado el 2-1 si no es por los errores de sus delanteros y el arquero del América Guillermo Ochoa.
Si bien fue oficial, ya que fue en Interliga -torneo que determina México 1 y México 2 en la Copa Libertadores- no se siente el folklor de una liga local, estos partidos en enero de Interliga son más para ver los refuerzos de ambos equipos, donde me gustaría resaltar la buenisíma participación del chileno Jean Beausejour -refuerzo del América- que en la banda izquierda hizo pedazos la defensiva rojiblanca. De Chivas, sus dos refuerzos Carlos Ochoa y Amauri Ponce dieron un discretísimo trabajo, ninguno destaco.
Clásico empate entre estos equipos que pareciera que por no perder y no poner de malas a sus hinchadas, firman el empate antes del pitido inicial. Continúa la Interliga y ahora Chivas enfrentará a Atlas; mientras que América se medirá ante Tigres que empataron también en su primer partido del Grupo B.
Foto: Esmas
