Luego de consagrarse como el campeón mundial más joven en la historia de la Fórmula 1, Lewis Hamilton toca el cielo con las manos. Pero quiere más. Ahora tiene la extravagante idea de regalarle a toda su familia un pasaje al espacio.

Es que el multimillonario Richard Branson ha ideado la compañía llamada Virgin Galactic que ha vendido ya más de 250 billetes de aspirantes a astronautas que podrán visitar las estrellas dentro de unos meses y por supuesto, Hamilton estaría a punto de desembolsar unos €753 mil en pasajes para toda su familia.

En mitad del año 2007, Hamilton ocupó una butaca en uno de los McLaren por unos miserables 400 mil euros, que se estirarían al millón gracias a algunos premios, mientras que Fernando Alonso, su compañero de equipo por ese entonces, facturó 25 millones de euros entre sueldo y sponsors.

Hoy todo es distinto para el piloto inglés, que según estimaciones en Londres, podrá redondear la próxima temporada ganancias cercanas a los 125 millones de euros, producidos por el merchandising y de los ingresos publicitarios de sus principales auspiciantes (Pepsi o Reebok), los cuales se han multiplicado por cuatro tras el campeonato.

Seguramente el año que viene, Hamilton, de tan sólo 23 años, pasará a ser el deportista mejor pago del mundo por encima de Tiger Woods, que recauda unos 80 millones de euros cada 365 días. David Beckham, el futbolista líder en el rubro, tiene un ingreso anual aproximado de 35 millones de euros.

Dinero más que suficiente para recorrer el mundo y algún planeta cercano. Es que algunos nacen con estrellas y otros… bueno, estrellados.

Enlace: Hamilton pretende irse de viaje al espacio con su familia