Aún estamos en los primeros compases de la temporada 2008-2009 en la NBA, y éste ya es el segundo movimiento importante de mercado, tras el traspaso de Allen Iverson a los Detroit Pistons hace unas semanas.

Los New York Knicks, que estaban teniendo un buen comienzo de temporada, han traspasado a Zach Randolph y a Jamal Crawford, sus dos máximos anotadores.

En realidad son dos los traspasos que han hecho los Knicks. El primero ha sido con los Golden State Warriors, intercambiando a Crawford por Al Harrington. Poco después, mandaron a Randolph y a Mardy Collins a Los Angeles Clippers a cambio de Cutino Mobley y Tim Thomas.**

Aunque a primera vista parezca lo contrario, el trade ha sido un gran movimiento a medio plazo para los Knicks. El equipo de la gran manzana lleva varias temporadas desastrosas, siendo uno de los equipos que más gastaba en salarios. Sus opciones no mejoran a corto plazo (incluso empeoran), pero finalmente los Knicks podrán hacer la reestructuración que tanto necesitan.

Jugadores como David Lee y Nate Robinson, de lo mejor y más prometedor de los Knicks, serán ahora más importantes en el equipo, y los Knicks tendrán muchísimo espacio salarial para la temporada 2010-2011, momento en el cuál podrán intentar fichar a jugadores que serán entonces agentes libres como LeBron James, Dwayne Wade o Chris Bosh, y formar un verdadero equipo de lujo que aspire a todo.

El traspaso que han hecho los Knicks, sabedores de que había que cambiar el equipo de arriba abajo, puede ser algo negativo para su presente, pero es una grandísima opción para un nuevo y prometedor futuro dentro de dos temporadas.