Toda la noche la pasé pensando en el modo de explicar el significado de Maradona en la Selección Argentina. Sobre todo para aquellos que no son argentinos. Parece que en la mayoría de las personas, es más sabroso mantener frescos los recuerdos humillantes más allá de las alegrías. 

Diego es un fenómeno que nada tiene que ver con todo lo conocido. Maradona no fue sólo un gran jugador como lo fueron Bernard Schuster, Marco van Basten, el “Pep” Guardiola o Frank Rijkaard, que al finalizar su carrera incursionan en la profesión de DT colocándose un buzo de entrenador.

No quiero ofender a nadie y aclaro que con mi comparación sólo intento aclarar lo que significa el astro, porque obviamente todos nos hemos deleitado con tremendísimos jugadores, pero Maradona es cien veces más que esos ejemplos. Diego genera que el público, los que disfrutan del fútbol y los que no, dejen su comentario o su opinión tras su designación en todo medio escrito que publicó la noticia.

Y Maradona siempre fue noticia, dentro y fuera del campo de juego, por sus jugadas espectaculares o gracias a sus problemas personales, quedando a merced de todos los que nos atrevimos a juzgarlo fácilmente, con esa soberbia que ejerce el que nunca se equivoca, el que todo lo puede. No es mi caso.

Pese a todo, Maradona sigue siendo titular en todo el mundo, y ya no sólo del fútbol. Llena páginas de periódicos como defensores resignados que van quedando, ridículos, tras su estela en medio del campo. Maradona fue el mejor embajador que tuvo nuestro deporte favorito, fue nuestro desahogo, nuestro chivo expiatorio para las frustraciones que aún hoy nos perturban.

Por eso, creo que sería justo darle una oportunidad, él se la merece más que cualquiera. Diego ha dejado en las canchas de todo el mundo jirones de su piel. ¿O se olvidan cómo jugó el partido contra Brasil en Italia 90? ¿Alguien puede olvidarse de ese partido?

Maradona dio todo lo que pudo, incluso, más de lo que pudo. Como en el mundial de Estados Unidos 94, donde también fue la excusa perfecta de una manga de inútiles que se habían promocionado como los futuros campeones, sin darse cuenta que sin Maradona, no eran nada. Y quedó demostrado.

Señoras y señores: Maradona está de nuevo en los primeros planos del fútbol mundial, de donde nunca tendría que haberse ido. En realidad, nunca se fue. Ahora Messi, Ronaldinho, Cristiano Ronaldo, Beckam etc. sabrán quien es el más grande. Un consejo, vayan aprovechando sus últimas horas de popularidad. ¡Llegó el Diego!

Enlace: “Maradona es el número 1″