
Cuando un entrenador logra hacer equipos de la nada, o con fichajes de “hombres” y no de “nombres” muchas veces puede ocurrir que alguien crea que ese entrenador tiene una varita mágica para lograr lo imposible.
Las fabulosas temporadas que Juande Ramos hilvano una tras otra en el Sevilla FC le hicieron recalar en el fútbol inglés, para salvar a los “Spurs” de un descenso casi anunciado, mientras que por el medio se salía con la suya y le ganaba la “Carling Cup” al todopoderoso Chelsea.
Pero la mala gestión de los fichajes de este año, así como las salidas hacia clubs más potentes de sus principales referencias ofensivas (Keane y Berbatov) habían colocado la temporada más empinada que las cuestas de L’Angliru para Juande y su equipo.
Como ya sabemos, Juande Ramos fue destituido la pasada semana como técnico del Tottenham Hotspur, ya que los “mandamases” del club no quisieron esperar al mercado de invierno para arreglar lo que “rompieron” en el verano y el bueno de Juande pasará las Navidades sin turrón inglés.
Pero es de bien nacidos ser agradecidos y Ramos quiso despedirse de la afición y de toda la “familia” de los “Spurs” a través de una carta en la que agradece la posibilidad que ha tenido de “vivir un sueño” y en la que lamenta no haber podido dar al equipo “más tardes de ensueño”. Así reza la carta colgada en la página web del entrenador:
Queridos amigos
La grandeza del fútbol conlleva la aceptación de todas las reglas de un espectáculo deportivo que no deja de ser un juego.
Después de casi veinte años de profesión conozco las normas no escritas del fútbol y por eso acepto la decisión tomada por los jerarcas del Tottenham Hotspur pero ahora en el momento del adiós quiero dar las gracias y despedirme de toda la familia de los Spurs.
La casualidad ha querido que haga exactamente un año de mi entrada en el fútbol inglés y sea hoy cuando me dirija a todos vosotros para daros las gracias y deciros adiós.
Llegamos con máxima ilusión a un equipo en zona de descenso en una situación parecida a la que se encuentra en estos momentos y tuvimos un agradable comienzo que nos ubicó en mitad de tabla. Además fuimos capaces de clasificarnos para Europa que casi parecía un imposible. Lo conseguimos con un gran esfuerzo por parte de todo el equipo a pesar de las enormes dificultades que tuvimos.
Logramos además el difícil reto de conquistar un título que después de nueve años sin saborear el éxito fue una alegría enorme para toda la entidad y los aficionados. Por eso podemos catalogar de tremendamente exitosa la pasada temporada.
En el verano vivimos una pretemporada agitada por los cambios en la plantilla, lo que nos impidió trabajar con la tranquilidad que una preparación estival merece. Además la juventud de algunas de las incorporaciones a pesar de su calidad necesita de un tiempo de adaptación y maduración que la urgencia de la competición no les ha otorgado todavía.
Además la marcha de Robbie Keane y Berbatov, futbolistas referencia del equipo por su calidad técnica y humana y su efectividad anotadora, fue un golpe demasiado fuerte para el grupo. Todo esto ha desencadenado una situación que deseo se revierta lo antes posible porque la entidad y los aficionados lo merecen.
Por eso, ahora que os digo adiós, quiero mostrar mi enorme gratitud a los aficionados de los Spurs. Su excelente acogida, su respeto, su cariño e incluso sus críticas. Me han hecho feliz durante muchos meses y sólo siento no haber podido ofrecerles más tardes de ensueño como aquella del mes de febrero en Wembley. Siempre habéis estado con el equipo y mi más extenso y amplio reconocimiento por vuestro aliento inquebrantable.
Quiero también enviar mi máximo cariño a todos los miembros de la entidad. A toda la familia que conforma el Tottenham Hotspur, a ese grupo de trabajadores sin los que ellos nada funcionaría. A vosotros, que me habéis tratado tanto profesional como personalmente de una forma excelente, muchísimas gracias y todo mi eterno cariño.
Y, en último lugar, quiero agradecer al Tottenham y a su directiva la oportunidad que me han dado para vivir un sueño. Entrenar en la cuna del fútbol, sentir y vivir la emoción de la Premier League. Gracias.
Gracias a todos, adiós y TO DARE IS TO DO…COME ON YOU SPURS
¡Chapeau!
Lo que otros aprovecharían para dar palos a diestro y siniestro, Juande ha demostrado una sensibilidad especial para quedar como un caballero en un deporte que últimamente está dominado por el dinero, y por una mercadotecnia que le está haciendo perder interés, por lo saturado de la temporada, pero que sigue manteniendo su lustre romántico de “igualador” de personas, como sabiamente comentan en Miscelaneas de fútbol.
Un carta para guardar y para enseñar en las escuelas de entrenadores.

La verdad que estoy impresionado por tanta caballerosidad. Un ejemplo para muchos! Excelente post!!!