Pau Gasol, tras años escuchando la misma canción, finalmente se ha picado y ha respondido a sus detractores. “Soy uno de los mejores jugadores del mundo porque juego con dureza”. El caso es que Gasol, irónicamente, ha respondido con agresividad a los que le critican precisamente que le falta garra o sangre en la pista.

Este tema, que viene de lejos, se escucha más cada vez que el jugador ha destacado (supongo que por aquello de estar en boca de todos), y ya se le criticó tras las finales perdidas contra los Celtics la pasada temporada.

Y ahora mi opinión… Gasol es un jugador con muchísimo talento ofensivo, buenos movimientos, grandísima visión (uno de los pivots que más asistencias reparte), un físico perfecto, capaz de tirar de media distancia o jugar pegado al aro, pero… estoy con “ellos”.

Le falta dureza, agresividad, ganas de destrozar al adversario y ser un líder y la referencia en su equipo. No siempre, desde luego. Hay veces que se supera (por ejemplo con la selección suele jugar a tope), pero montones de partidos, parece que los juegue al 60%, trotrando por la pista, no buscando el contacto debajo del aro. Si hablamos de la defensa, la cosa empeora con creces. Poco reboteador para su altura y posición, y un defensa más que mediocre, que en cuanto le superan la intimidación tiene poco que ofrecer. Un regalo para las penetraciones de los oponentes más pequeños, y una pareja de baile relativamente sencilla para los mastodontes interiores. Precisamente esto es lo que más fácil podría haber mejorado con un cambio de actitud. Tiene lo más difícil, la capacidad, pero podía haberse pulido mucho mejor. Mientras muchos son un quiero y no puedo, siempre he pensado que Gasol es un puedo y no quiero.

Efectivamente, es un grandísimo jugador, pero podría ser un fijo en los All-Star y un jugador que verdaderamente marcara las diferencias (por sí sólo, no por el equipo en el que juega, como en los Lakers o en España). Podría verdaderamente ser uno de los mejores del mundo.

Enlace: Pau se harta:”Soy uno de los mejores del mundo porque juego con dureza”