
¡Increíble!, volvió a ganar. Aunque a priori no fue una carrera con la suerte de Singapur, obtuvo el factor necesario para poder optar por la victoria. Siempre que McLaren o Ferrari comentan errores, BMW y Reanult pueden sacar tajada. Y bueno no podemos olvidarnos de Vettel y su gran proeza del piloto alemán ganando en Monza.
Pero Renault sin McLaren y Ferrari por medio no estaría en condiciones de ganar de no ser por las importantes mejoras, la bronca y la presión que ha ejercido su máximo responsable, que se encontraba en Japón para darle un empujón al equipo.
Renault ha conseguido darle a sus pilotos una máquina con la que a este final de temporada no solo superan a los Toyota (siempre objetivo) sino que han conseguido estar a la altura de BMW. Para ello han mejorado suspensiones, aerodinámica y ELF les ha proporcionado nuevos carburantes y lubricantes capaces de ofrecer unos 6 CV más.

