El arranque de la temporada NBA es dulce para unos y amargo para otros. [Rudy Fernández] tuvo una notable primera actuación en la NBA, y Pau Gasol se hizo grande para dar la victoria a los Lakers ante los Blazers. Sin embargo, había otro estreno esperado que salió mal, el de Greg Oden.

Greg Oden fue seleccionado en primera posición del draft en 2007, y se perdió toda la pasada temporada por lesión. Tras una larga (larguísima) recuperación, y tras destacar en la pretemporada, Greg se disponía a hacer realidad su impacto en la liga. Empezó mal, fallando todo lo que intentaba (se quedó en 0 puntos, fallando 4 tiros de campo y 2 tiros libres), nervioso, precipitado, y lo más preocupante, sin recursos para anotar en la zona. Cuando parecía que ya no podía ir peor, pasó lo que ni los más temerosos temían tan pronto, se lesionó.

En un principio se pensó que no sería más que una torcedura, pero ha resultado ser un esguince en toda regla, que le hará perderse entre 2 y 4 semanas.

Un desastre tanto para él como para su equipo. Y cuando vuelva, a volver a empezar.