El español David Ferrer se impuso al estadounidense Andy Roddick, por 7-6(5), 2-6, 1-6, 6-4 y 8-6 en las 3 horas y 17 minutos que duraron los cinco sets del partido, con lo que el equipo español suma el segundo punto de esta semifinal y deja a la ‘Armada’ a un sólo punto de la final.

Ferrer tenía ante si a todo un especialista en la Copa Davis. Andy llevaba dos años sin perder en la Davis, acumulaba nueve victorias consecutivas e incluso se había impuesto en sus tres últimos partidos sobre tierra en esta competición.

La experiencia de Roddick contrastaba con las dudas de un Ferrer que pasó muy malos momentos a mitad de partido. Y es que la sucesión de saques directos que le endosó el “cañonero” de Nebraska -hasta 23 ‘aces’- le ponía a Ferrer las cosas muy difíciles. Ferrer comenzó aguantando esas andanadas y acabó llevándose el primer set en el “tie-brak”.

Pero en el segundo set, Ferrer no encontró su juego, ya que cada vez duraban menos los puntos, ya que Andy los solventaba por la brava, a cañonazos. Ferrer perdió cinco de sus seis servicios siguientes, y eso envalentonó a un Roddick que veía como sus saques pasaban de los 200 kilómetros por hora una vez sí y otra… también.

Con Roddick ganando el segundo y tercer set (6-2 y 6-1) todo el mundo pensaba en el empate. Y entonces fue cuando ocurrió lo inesperado, al inicio del cuarto set Andy Roddik cometió una doble falta, que a su vez le daba el primer ‘break’ a Ferrer, que vio que todavía tenía una posibilidad y decidió aprovecharla.

Ganó el cuarto set, poniendo el empate en el marcador y encarando el quinto set con fuerzas renovadas. En uno de los sets más emocionantes de lo que llevamos de semifinal, con continuos cambios de ventajas en el marcador, Ferrer aprovechó la primera bola de partido que tuvo. Juego, set y partido, y segundo punto en el casillero español.

Mañana el encuentro de dobles, que medirá a la pareja española integrada por Feliciano López y Fernando Verdasco, y un dúo inédito del lado americano, Mardy Fish y Mike Bryan, prometen un partido lleno de emoción.