Rafa Nadal logró el punto necesario para clasificar a España para su sexta final de la Copa Davis, y más tarde Feliciano López redondearía la tarde para poner el marcador final de la eliminatoria 4-1 para España.
Nadal derrotó al estadounidense Andy Roddick por 6-4, 6-0 y 6-4, en un partido que se vio retrasado casi dos horas por la lluvia que cayó esta mañana sobre la Plaza de Toros de Las Ventas.
A Roddick le falló su mejor arma, el saque, aunque llegó a marca alguno con 234 km/h, y Rafa Nadal aprovechó para sacar todo un repertorio de golpes que le llevó a disponer de tres puntos de ‘break’, que no llegó a convertir, y Roddick sobrevivía.
Nadal obligaba a Roddick a jugarse muchos puntos con la volea, pero las subidas a la red del americano no encontraban fruto. El balear selló su fortuna con un ‘break’ en el séptimo juego. Restando a 231 kilómetros por hora, el insular logró la ventaja definitiva para apuntarse la primera manga, que cerró con un brillante saque directo.
Pero se guardó lo mejor para el segundo set. Un ‘break’ de inicio, Roddick perdido, y Nadal disfrutando cada punto. No hubo historia. Rafa le endosó un set en blanco al bueno de Andy, que no acababa de ver claro el partido.
En el tercer set, que ya sería el último, parecía que Roddick presentaría batalla, pero nada más lejos de la realidad. Nadal sólo tuvo que conseguir un break para ponerse 2-1 y administrar la ventaja.
Así las cosas, y demostrando que se puede ser un todo un grande y mantener el tipo y el fair play, Andy Roddick se unió a la fiesta, no quiso negar la evidencia e hizo disfrutar al público, incluso gastando algunas bromas.
Nadal dispuso de cinco ‘match-points’ al resto, pero fue con su servicio con el que puso el 6-4 en el marcador con su sexta bola de partido. Una vez más, hace gala de su papel de héroe de la Davis y clasifica a España para su sexta final, la cuarta en los últimos ocho años.
Por su parte, Feliciano López completó la eliminatoria de Copa Davis después de sumar el cuarto punto, ya intrascendente, ante Sam Querrey en dos sets por 7-6 (3) y 7-6 (4).
Aprovechando la clasificación para la final, Feliciano saltó a la pista en lugar del número dos español, David Ferrer, para jugar un partido, al mejor de tres sets en vez de a cinco como es habitual.
Feliciano, apoyado en su excelente servicio, fue siempre agresivo y estuvo siempre entonado con la volea. Querrey le puso en aprietos, pero ambos encadenaron la defensa de sus servicios en la primera manga hasta el juego de desempate.
En el mismo, Feliciano consiguió en la red anotarse el parcial. En la segunda el guión no se modificó en exceso, aunque el español estuvo en apuros en tres de sus juegos, cediendo hasta cinco puntos de ‘break’, pero sin que Querrey supiera sacar provecho.
No podía ser de otra manera y Feliciano cerró el partido por 7-4 en el ‘tie-break’ para poder festejar sobre la pista una nueva victoria, la segunda en su trayectoria de individuales en la Davis.

