Así como el comentarista de TVE ya vaticinaba que no esperásemos nada importante de la prueba de “americana” (o “Madison” como también se la conoce) de ayer en en el Velódromo de Laoshan, a buen seguro que Llaneras y su compañero Antonio Tauler, que nunca había disputado este tipo de pruebas, no se sentían meros combidados de piedra y querían demostrar que si quieres, puedes.

En la última carrera oficial en la historia de Joan Llaneras, el medallista olímpico español se va del ciclismo en pista con una nueva medalla, esta vez de plata, de los Juegos de Pekín. “Es la despedida soñada” comentó el atleta mallorquín, que hasta hoy tiene el mejor palmarés olímpico de España.

Su compañero, Antonio Tauler, era el suplente de Carles Torrent, que se había lesionado. Tauler, un hombre más fuerte que técnico, conl o que se pierde precisión en los relevos pero se gana velocidad en los esprints.

Prepararon la carrera como una más, y una vez en carrera, la táctica de los españoles era esperar a que transcurriese la mitad de la misma, dejar que pasara el tiempo y que el resto de corredores no reparase en ellos. Y por consiguiente que a los que veíamos la carrera en directo nos diera un pasmo en los momentos finales.

“Creíamos que no estábamos entre los favoritos porque era la primera vez que corríamos juntos. Pero al parecer, alguno nos tenía fichados”, comentó Llaneras. Y es que su laureado nombre ya causa respeto en el pelotón. Como al esprint no resultaron ser buenos, trataron de gar vuelta, y lo consiguieron. Lo demás ya vino rodado. Y al final resultó ser plata, por detrás del equipo Argentino, oro.

“No hay vuelta atrás en mi despedida, es una decisión pensada, consensuada con la familia. Es duro retirarse así pero ya está tomada la decisión. Sé que al principio mi cabeza va a sufrir, pero hay que hacerlo”, aseguró Llaneras.

“Espero que haya dejado una forma de correr, que la gente aprenda. Desde que corro hay cosas en las pruebas de puntos y Madison que la gente me copia. Ha habido una evolución del ciclismo, eso sí que lo he conseguido”, comentaba orgulloso.

“Lo que más me ha gustado de estos días cuando entrenaba en el velódromo era el respeto que me han demostrado mis compañeros”, afirmó.

Cuando ganó el oro dijo que la medalla era de él y de Isaac Gálvez, con quien corría la prueba de “madison” de la que ayer era merecido medallista de plata. Y con ella volvió a rendirle tribuno: “Ésta era nuestra prueba. Cada vez que corro una americana me acuerdo de él. No me gusta hablar del tema, pero siempre le tengo en el corazón y la cabeza”. S u amigo Isaac Gálvez, falleció en un accidente en el velódromo de Gante en 2006, y siempre estará en el recuerdo de Llaneras.

Es un adiós sin vuelta atrás. Se va desde la cima del olimpismo español, creando escuela, pero con la sensación de que no se le ha rendido los honores merecidos por tan brillante curriculum.

Vía: As

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