Yoana Martínez logra la “histórica” primera victoria española en bádminton, mientras que Pablo Abián cae en primera ronda.
Yoana ha vencido en su debut a la australiana Erin Carroll en dos sets por 21-9 y 21-16. Ahora empieza lo verdaderamente difícil para ella, porque mañana su próxima rival será la indonesia Ylaria Kristin Yulianti, que se impuso a la alemana Juliane Schenk por 18-21, 21-13 y 22-20.
Yoana Martínez logró la clasificación para la segunda ronda del torneo olímpico de bádminton, que se disputa en el Gimnasio de la Universidad Tecnológica de Pekín, después de superar con autoridad a Erin Carroll. Martínez, de 27 años, logró un histórico primer triunfo de un jugador de bádminton español en una cita olímpica, y ya está en dieciseisavos de final.
La donostiarra, la primera española en lograr por derecho su plaza olímpica -en Barcelona’92 Esther Sanz se clasificó por ser su país el anfitrión- se mostró en todo momento dominadora del 2tempo” del partido y muy contundente en sus ataques.
Pero la cruz de la jornada de badmiton vino en el cuadro masculino, donde el lituano Navickas eliminó a Pablo Abián en la primera ronda, pero le queda el honor de ser el primer español en ganar un set olímpico en el cuadro masculino
Abián había sido quinto en el pasado Europeo, y su objetivo no era otro que ganar un partido olímpico. El lituano Kestutis Navickas se impuso por dos set a uno, 23-21, 12-21 y 21-9. El doble campeón de España siempre fue a remolque y tuvo que remontar, en algunos casos rozando la épica, con maestría, y dispuso del primer punto de set, pero pudieron más las ganas del lituano, que se impuso en esta manga por 23-21.
En el segundo set tuvo que remontar de nuevo, y esta vez parecía que si, que le habíacogido las riendas al partido, controlando la ventaja que llevaba y administrando los puntos de diferencia, para vencer por un contundente 12-21.
Con el partido empatado a sets se disputó el tercer y definitivo set, en el que el Pablo salió como en el segundo set, pero el Lituano sacó más agresividad para atacar con mayor contundencia y lograr un parcial de 6 puntos seguidos a su favor, colocarse con una ventaja cómoda y dejar que Pablo Abián, que nunca bajó los brazos, tuviese que arriesgar más de la cuenta, lo que lo llevó a perder esta definitiva manga por 21-9.

