Lo anunciaba Santi Sardá, consejero delegado y portavoz del consejo de Administración: “El Bàsquet Girona no se inscribirá en la ACB y no competiremos este año al máximo nivel como teníamos previsto. Tenemos que agradecer a todos los que han hecho el esfuerzo de ayudarnos. Hemos hecho todo lo que hemos podido”.

Tras 20 años en la máxima categoría del baloncesto español, el CB Girona ha visto como el plazo extra de 15 días más que tenían para encontrar un inversor que hiciese frente a la fuerte deuda que arrastra (se calcula que unos 6,5 millones de euros) ha llegado a su fin sin la solución esperada, ya que ni las instituciones cumplieron su promesa de ayudar ni el grupo inversor puede amortizar la deuda.

En palabras más metafóricas de Josep Amat, presidente y patrocinador del equipo:  “Si el sector financiero y bancario, que todos sabemos que está cerrado, estuviese de otra manera, yo como sponsor tendría capacidad para endeudarme y tirar adelante. El problema es que tengo algunos grifos abiertos y que desde esos grifos no sale agua”. ¿Es el CB Girona otro perjudicado de la crisis inmobiliaria?.

La primera consecuencia directa de esta triste noticia es que la Liga ACB de la próxima temporada sólo contará con 17 equipos para disputarla, con lo que cada equipo tendrá una jornada de descanso en cada vuelta de la fase regular, al dejar cada jornada a un equipo sin partido.

Y la segunda es que el Cajasol ha pedido ocupar su plaza en la Copa ULEB.

Foto: CB Girona| Vía: AS,CB Girona