A los pies de La Roja

Madrid se echó a la calle, como la situación lo merecía, para dar la bienvenida a los campeones de Europa. Y es que había ganas, muchas ganas…
La gente abarrotaba los puentes de camino a Colón, utilizándolos como balcones plagados de banderas y bufandas.
El ambiente se fue multiplicando cuando el autobús sin techo cruzó la M-30 y entró en la capital por la Avenida de América. La gente se agolpaba en las aceras, mientras Casillas y Torres saludaban a la afición, junto a Sergio Ramos, que ofrecía la Copa y el recuerdo en su camiseta blanca en la cual se podía ver el retrato de Antonio Puerta.
Ya en Colón, todo lo anterior fue poco. Arbeloa se lanzó a tierra desde lo más alto del autobús, cuatro metros. Y sobrevivió. Le siguieron otros. Xabi Alonso bailó un pasodoble con Cazorla. Capdevila nos enseñó cómo sostener un vaso entre el hombro y la oreja. Los jugadores se dirigieron hacia el escenario de la Federación haciendo la conga, reproduciendo la coreografía de las bodas desenfrenadas con los amiguetes.
Pero el show de la noche lo realizó Pepe Reina, el auténtico animador de fiestas a partir de ahora. Se lanzó con una improvisación de presentación de toda la plantilla, diciendo su dorsal y mote, haciendo las delicias de los que allí estaban.
¡Qué gran grupo, qué buen ambiente!
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