
Le puede pasar a cualquiera, que tenga un Porsche eso sí, pero que le pase al padre de Hamilton es noticia, de algo le vale chupar tanta cámara en los grandes premios.
El bueno de Anthony Hamilton parece ser que le dio por hacer un poco el tonto con el coche, que por cierto cuesta unos $600.000, a sólo 200 metros de su casa, y parece ser que se metió en un parque infantil, el único daño lo sufrieron unos setos y el coche, que además no era suyo. Se disculpó por los hechos y aseguró que es su primer accidente en casi 30 años, supongo que podrían ser los mismos en los que no ha llevado un Porsche.
Un testigo dijo al diario ‘The Mirror’ que comenzó a revolucionar mucho el coche y las ruedas le patinaron, salió a toda velocidad durante 45 metros y perdió el control en una curva.
Bueno, pues ya llevamos el exceso de velocidad del hijo y la torta del padre.
Vía: TheF1.com

De tal palo …
Vaya tela con el papito de la F1 xD