
Los vitorianos sorprendieron al conjunto de Ettore Messina y optaron al triunfo durante muchos minutos, pero el CSKA aguantó el chaparrón con firmeza y, al llegar la hora de establecer diferencias, sacó a relucir su enorme potencial.
El CSKA partía como favorito por méritos contraídos, no por casualidad. Smodis cargó contra los alaveses en diez minutos que iban a marcar a fuego el choque. Al final del tercer periodo la ventaja correspondía al conjunto de Messina, que no había disfrutado de margen ninguno en todo el primer tiempo y tampoco había abierto una brecha significativa (56-57).
A falta de dos minutos la renta rusa, cimentada en un parcial de 5-14 (66-75), había dictado prácticamente sentencia. Al Tau se le ha vuelto a escapar un título que ha rondado cuatro años seguidos sin descanso, un gran logro que grandes equipos europeos no han podido hacer.
La final CSKA - Maccabi Tel Aviv.
Vía: 20minutos


Le hatocado bailar con la más fea. En la final quiero que gane el “chesca”.