El Circuito de Navarra, una realidad

La afición al mundo del motor de Jesús Samaniego Arana y su carácter emprendedor, unidos a la ausencia de un circuito de velocidad en el norte de España y al gran número de aficionados que demandaban una instalación para la práctica de las distintas especialidades del motor, fueron las bases de la iniciativa que pronto tomó cuerpo y fue respaldada por distintas instituciones de la Comunidad foral de Navarra.
Así, ante la coincidencia de intenciones y en el objetivo común de impulsar el desarrollo de un complejo de esa naturaleza, el Grupo Samaniego y el Gobierno de Navarra deciden aunar esfuerzos, bajo la creación de la mercantil Circuito de Las Arcos, S.L. cuyo accionariado lo conforma el grupo Samaniego y la sociedad pública de Gobierno de Navarra SPRIN (Sociedad de Promoción de Inversiones e infraestructuras de Navarra). Una sociedad que viene contando con el ánimo y respaldo del Ayuntamiento de Los Arcos, municipio donde se ubica el gran complejo proyectado.





