
Se suponía el gran partido de las semifinales de Champions League y al final ha sido una decepción para todos.
Por parte del Barcelona mucha posesión de balón pero poca pegada, cosa normal en los últimos tiempos, y por parte del Manchester…nada, nada de nada.
El encuentro tuvo un comienzo eléctrico. Sólo llevábamos un minuto y medio y los miedos de los más pesimistas comenzaban a hacerse realidad. La mayor pesadilla del barcelonismo en los últimos siete días, Cristiano Ronaldo, comenzó el encuentro como una moto, haciendo exhibición de velocidad y regate por la derecha, y en un corner botado por Rooney, un cabezazo suyo es despejado por Milito con las manos. Penalti tan clamoroso como el fallo de Ronaldo al lanzarlo. Se esforzó tanto el portugués por ajustar su lanzamiento que lo mandó fuera.
A partir de ahi mucho toque de balón por parte del Barcelona, que hacía lo que quería con el Manchester, lo hacía correr, pero nada más.
Con este empate a cero, si el Barça quiere pasar la eliminatoria deberá afinar su punteria en Old Trafford, porque el Manchester se supone será más agresivo en su casa.
Un partido soso, pero con sabor a victoria para el Barça que esperaba a los ingleses con mucho miedo. La semana que viene más, y esperemos que mejor.


Lo veo más negro que el pelo de Eto’o.