Se acabó la pre-temporada, los partidos amistosos han quedado atrás y esto es borrón y cuenta nueva.
Hoy inicia México la competencia en la que está más que obligado a sacar un boleto para los Juegos Olímpicos por la simple y sencilla razón de que tiene la mejor selección Sub-23 que se ha armado en la historia de nuestro futbol.
El objetivo principal es llegar a la final del torneo, con esto amarraría uno de los dos boletos que se están jugando, pero el sorpresivo empate que sacó ayer Estados Unidos frente a Cuba nos pone a pensar, porque se abre la posibilidad de que los nuestros se enfrenten en la semifinal a los vecinos del norte, y dada la superioridad que ha tenido la selección estadounidense sobre los mexicanos siembra una duda aún más fuerte que la que de por sí ya tenemos con el pobre desempeño futbolístico que ha tenido los pupilos de Hugo Sánchez.
Pero insisto, hay que dejar atrás el pasado, vivir el presente y tener confianza en que nuestra selección puede y tienen con qué vencer y hasta humillar a sus rivales, así que por enésima vez aplico mi discurso en el que a pesar de todo lo negativo que veo de gente que integra a este equipo me uno en el apoyo incondicional al Tricolor porque si no lo hacemos nosotros ¿quién chingaos lo hará?.
¡Vamos México!

