
Supuestamente la idea principal de que el Inter de Milan prestara a Adriano al Sao Paulo era el que el llamado Emperador recuperara su juego y saliera de los conflictos existenciales que tenía en la cabeza.
Pero como un auténtico Emperador, el futbolista ahora ha tomado actitudes de Divo y está dejando mucho que desear con su comportamiento. En el transcurso de la semana han ocurrido una serie de incidentes que bien podrían acortar la estadía del jugador con el club brasileño.
Primero llegó sin la indumentaria oficial del equipo a su regreso a Brasil luego del empate conseguido contra el Medellín, hoy chocó su auto a las 5 de la mañana, luego llegó tarde al entrenamiento del día para después hacerse el lesionado e irse al centro de rehabilitación de la institución; minutos después el señorito se dispuso a retirarse de las instalaciones no sin antes amenazar a los reporteros argumentando que si le tomaban una foto los golpeaba.
Una vez más lo digo y no me cansaré de repetirlo, que manera tan estúpida de echar a perder lo que se tiene y de poco a poco ir tirando a la basura una carrera que podía haber sido brillante, pero son muchos los que tienen una mentalidad tan, pero tan chiquita que con muy poco se conforman.
Enlace: Un día de furia

