Asi es, hay unos estudiantes escargados de conseguir que su ímpetu haga funcionar el efecto dominó y quede bonito.
Trescientos ciudadanos de Pekin han aprendido en un curso cómo hacer la ola, y lo han hecho para conseguir que el resto de espectadores que acudan a los estadios se involucren en el movimiento rítmico sea compatible con la grada y la pista.
Serán reconocibles ya que llevarán un uniforme rojo, han aprendido entre otras cosas a que aplaudir un mínimo de once veces asegura que el aplauso general se prolongue lo suficiente.
En fin, cada día el mundo te deja un poco más boquiabierto, veremos que efecto causan en los juegos olímpicos de Pekín 2008.
Via: elpais

