Un histórico de nuestro fútbol moderno comienza a agonizar. Lo que es una crisis institucional que viene desde hace años, se ha hecho mucho más evidente esta temporada con la consecuente crisis deportiva.
Es una pena que un club como el Depor esté situado en la penúltima plaza de la tabla, con un balance pobrísimo y su entrenador al borde del precipicio. Un entrenador, por cierto, del que habría mucho que hablar.
En cualquier caso, como suele ocurrir en estas ocasiones, ni la fortuna acompaña al equipo coruñés que esta fallando cada jornada demasiadas ocasiones claras de gol.
Ojalá los buenos tiempos vuelvan no muy tarde al Depor y viva tardes tan gloriosas como las de este vídeo:
