Cuando uno piensa que las cosas no se pueden enredar más…se equivoca. Lo ocurrido en el Real Zaragoza en las últimas horas ha abierto unas interrogantes gigantes alrededor del club, su gestión, su momento actual, el futuro del mismo y otras muchas. En mi opinión, hoy la palabra CRISIS es más que apropiada.

agapito

Es increíble que un entrenador se marche en una semana, argumentando motivos personales, que si lo son realmente, no han sido explicados. Duele todo al aficionado zaragocista, pero lo que más duele es el oscurantismo, el no saber qué pasa, ha pasado o incluso pasará.

La historia ya la conocen todos y los rumores también. ¿El culpable? ¿D´Alessandro? ¿Agapito? ¿Nadie? Pues no sabemos nada y, desde mi humilde opinión, por eso no podemos enjuiciar nada porque no sabemos prácticamente nada. Quizás algunos se han tirado a la piscina muy rápidamente y tal vez hayan metido la pata.

En cualquier caso, Irureta suena como sustituto, lo cual sí que voy a enjuiciar. Es más, se supone que los dos candidatos que ha manejado el Real Zaragoza han sido Jabo y Javier Clemente. Vuelvo a repetir lo que ya escribí respecto al Valencia. No puedes comenzar la temporada con un entrenador de vocación ofensiva y cambiarlo, a mitad de temporada, por uno de vocación defensiva. Bueno, si que puedes si le fichas varios jugadores que amolden la plantilla a su estilo y aún así necesitarán tiempo de adaptación.

No sé que pasará y ojalá Irureta meta al Zaragoza lo más alto posible, pero, de entrada, no creo que la plantilla aragonesa sea la que más encaje en el estilo de Irureta o viceversa. Esto no quiere decir que Irureta no pueda hacer un buen papel, sino que quizás hubiese mejores opciones.

Incluso si vamos más allá, Jabo es un técnico que ya ha conseguido todo en el fútbol y no parece el técnico más adecuado para afrontar un proyecto nuevo, a medio plazo y al que se le presuponía otro carácter totalmente distinto.

En definitiva, ya tenemos otro club en plena histeria. Desde hoy, el Real Zaragoza es susceptible de todo tipo de cosas. El 22 de enero de 2008 ya tiene hueco en la Historia zaragocista. Algo pasa, aunque no sepamos qué.