
Y siguen las noticias sobre corrupción.
La fiscalía de la ciudad alemana de Fráncfort presentó una acusación formal por manipulación de partidos contra ocho futbolistas, entre ellos varios jugadores de la segunda división de la Bundesliga.
El cabecilla de la banda es un asiático de 45 años cuya identidad no está todavía clara y que junto con un libanés de 24 años ofrecía a futbolistas dinero a cambio de manipular los resultados para luego enriquecerse con los premios de apuestas en el extranjero.
La Federación Alemana de Fútbol todavía no ha dicho nada, se ve que les ha pillado de sorpresa.
