4545capello.jpg Fabio Capello pidió 50 días para que su Real Madrid empezara a rodar. Los medios dudaban de él, más aún después de la derrota en Getafe y de la imagen exhibida. A partir del día 51 el equipo muestra otra cara. Juega más o menos igual que antes, pero tiene pegada.

Victorias claras y contundentes en Bucarest, en el Bernabéu contra el Barcelona mordiendo al rival y ayer contra el Nástic en Tarragona. No cuento la Copa ya que parece que no le importa ni a Capello ni a los jugadores.

El estilo es claro, el equipo no juega bien, pero se siente cómodo sufriendo y sin el balón y se siente más cómodo jugando a la contra dónde Capello ha encontrado un filón en Guti y Robinho. ¿El madridismo no quería resultados? Este año parece que los tendrá, sin jugar bien, eso sí. No se puede tener todo. Veremos cuanto tarda en saltar el debate de porque no juega bien el Madrid. Yo apuesto a que no tardará mucho.