Los casos de corrupción que sacuden estos días al fútbol inglés no nos pillan por sorpresa.

Muchas veces se ha escuchado que un entrenador o un presidente trabajan con un o unos representantes determinados y, aunque nunca se han podido resolver las sospechas como hasta ahora, las pistas eran claras.

Corrupción

Jesús Gil compró jugadores juveniles a precios de cracks con dinero del Ayuntamiento de Marbella, Lorenzo Sanz viajaba a Brasil y se traía a tres futbolistas desconocidos para el Real Madrid, Lopera trabaja con el representante Hugo Viana casi exclusivamente y los jugadores son propiedad de su empresa, no del Betis, Capello le gusta tener su guardía pretoriana, Emerson le está siguiendo a todos los equipos a los que va… Y muchos casos más.

Todo esto sólo son suposiciones, que no hechos, pero hacen que no sorprenda que entrenadores y presidentes se lucren con la inmensa cantidad de dinero que mueven los fichajes del fútbol.