Peter Crouch es un futbolista que poco a poco nos va sorprendiendo cada vez más. Pese a ser una torre (2.01 m), el ariete inglés no cesa en su empeño de probar cosas nuevas. Recuerdo, si no me falla la memoria, que en la última Copa del Mundo ya intentó algo parecido con Inglaterra pero le salió un churro. Así, su insistencia se vio recompensada el miércoles con un increíble golazo de chilena (o también tijereta, según algunos) que levantó de sus asientos a los miles de aficionados que lllenaban Anfield Road. Fue el gol de la noche. Una noche que acabó con el triunfo de los reds ante el Galatasaray (3-2).

[ Un gol para enmarcar]