Finalmente los títulos valen para algo y dos de los jugadores que acaban de ganar la Eurocopa Sub 19 van a tener oportunidad de jugar la liga.
Si no hubieran ganado no creo que les hubieran dado la oportunidad.
Piqué es defensa central, viene sólo cedido del Manchester United y se formó en el Barcelona. Es alto (1,91), delgado (81 kg), joven, nieto del ex-directivo blaugrana Amador Bernabeu. Sabe sacar el balón desde atrás y va bien de cabeza. El Barcelona quiso impedir su fichaje por el ManU pero no pudo impedirlo porque todavía no tenía ficha de profesional. Lo mismo que le pasó con Cesc y el Arsenal.
Barragán es lateral derecho, viene del Liverpool y se formó en el Sevilla. Es un lateral de corte defensivo, rápido y que cierra bien. Al Sevilla le pasó lo mismo que al Barcelona. No valoró al chico a su debido tiempo y Rafa Benítez y el Liverpool se adelantó a hacerlo profesional. Una muestra más de la miopía de los equipos que sólo tiene ojos para los fichajes de fuera que creen que son los únicos que ilusionan a la afición.
Se equivocan. Los aficionados valoran a la cantera y sólo se debería acudir al mercado de fichajes si no se tiene lo que se quiere en casa. Pero eso sería en un mundo perfecto. Son dos tipos de gran proyección y si se confía en ellos darán sus frutos.
Foto | Uefa.com | Piqué en la ficha de la Uefa. Foto | 4thegame.com | Barragán durante un partido. Referencias | elmundo.es, eurosport

