El Red Bull Salzburgo, próximo rival del Valencia en la ronda clasificatoria de la Liga de Campeones tras eliminar al Zúrich, es el último capricho del multimillonario Dietrich Mateschitz, que tiene como obsesión personal crear en la república alpina un equipo de fútbol de talla europea.

Mateschitz, el tercer hombre más rico de Austria y fundador de la conocida marca de bebida energética ‘Red Bull’, ha tirado de la billetera y de grandes nombres en el banquillo para afianzar este proyecto futbolístico.

El italiano Giovanni Trapattoni es el director deportivo y el alemán Lothar Matthaeus es el entrenador de un equipo cuyo asesor deportivo es nada menos que Franz Beckenbauer, mítico ex jugador y seleccionador alemán.

El Red Bull ha incorporado en un frenético verano a trece jugadores nuevos para la próxima campaña: Remo Meyer, Timo Ochs, Niko Kovac, Vladimir Janocko, Clemens Walch, Milan Dudic, Karel Pitak, Ramadan Ozcan, Johan Vonlanthen, Vratislav Lokvenc, Christan Tiffert, Thomas Linke y Alexander Zickler. Entre las nuevas adquisiciones se cuenta también el central internacional chileno Jorge Vargas, que jugó la pasada campaña el Livorno italiano, mientras que el segundo sudamericano del equipo es el argentino Ezequiel Alejo Carboni, ex capitán del Lanús.

Los mentideros deportivos austríacos barajan un presupuesto de 50 millones de euros para poner en movimiento un equipo que parece una filial de la ONU, con 17 jugadores extranjeros y un único austríaco, el internacional Andreas Ivanschitz, capaz de competir por un puesto en la formación titular.

El veterano internacional croata Kovac, el delantero checo Lokvenc y la joven promesa suiza Vonlanthen son los jugadores destacados de un equipo que cuenta con dos experimentados ex miembros del Bayern de Múnich: Linke y Zickler.

Pero la obsesión de Mateschitz por el fútbol no se limita sólo a la liga austríaca, sino también a la de Estados Unidos, donde en marzo de este año se hizo con el equipo de los MetroStars de Nueva York, que pasaron a llamarse “Red Bulls New York”.

Además, el empresario -que cuenta con una fortuna personal superior a 2.000 millones de euros- es el denominado “Roman Abramovich de la Fórmula Uno”, ya que cuenta con dos escuderías en la principal categoría del deporte del motor, con el Red Bull Racing y la Scuderia Toro Rosso.

(Vía elmundo.es)