Después del Milan ahora es el Lyón es que acusa al Madrid de no ser un club señor. Esta vez por llegar demasiado tarde a por Diarra y no darles tiempo para sustituirlo.
Recibir a los dirigentes del Real Madrid como ellos solicitaban, significaba poner al Real en una situación que colocara al futbolista en un precio de mercado. El Real no ha realizado ese esfuerzo. Y eso prueba que ellos no quieren realmente a Djila y por eso han efectuado una oferta en el último minuto. Tenemos la impresión de que realmente es su representante quien ha llamado a la puerta del Real Madrid y es el club el que ha dicho al analizarlo: ¿por qué no ficharle?
Me sorprende ver a un gran club como el Real Madrid pedir una cita para hablar del traspaso de Diarra el 14 de agosto, quince días antes del final del mercado de fichajes.
La situación es clara. Djila quiere irse. El Real Madrid ha mostrado su interés muy tarde. Situación que no nos permite reemplazar hoy a Djila tal y como lo hubiéramos hecho si nos llegan a llamar en tiempo y en hora. Hemos atendido a Diarra y hemos recibido a los dirigentes del Real Madrid el lunes. Les hemos pedido que nos hagan una oferta conforme al mercado. Y no lo han hecho.
Sustituir un jugador de esa envergadura no es posible actualmente. Pero al menos tengo mi idea.
El jugador amenaza con no entrenarse y con volver a Malí si no le dejan irse. Yo creo que lo conseguirá ;-).
Actualización 19/08/2006
Lo consiguió ;-)


Todos los clubes “pequeños” suelen quejarse de lo mismo, sin ir más lejos recuerdo los escarceos más recientes Real Madrid – Valencia, cuando al Real Madrid le ha interesado algún jugador valencianista desde el club ché criticaban la manera de tocar jugadores por parte del Madrid, pero ellos no ven sus propias maneras a la hora de marear a jugadores, caso Luis García (Espanyol) o el inminente fichaje de Joaquín (Betis).
Saludos.
Pd: Pongo pequeños entrecomillado, porque suelen ser clubes grandes con mentalidad de “pequños”.
Tienes razón. A los “pequeños” les molesta que sus jugadores quieran irse a los clubs grandes sólo por serlo. Se les hace difícil entonces retener a sus jugadores.