klose1.jpg Lo suyo es hacer goles. Miroslav Klose ha mostrado lo que ya mostró al mundo hace cuatro años, en Corea y Japón: que ell gol es su obsesión. Si en aquella gran cita el ariete alemán consiguió cinco tantos y quedó segundo en la lucha por el puesto de máximo goleador por detrás de Ronaldo, en esta va siguiendo el mismo camino. Aunque los goles de sus compañeros Lahm y Frings han sido espectaculares, Klose ha vuelto a demostrar que cuando hay que meterla, la mete. Ninguna de sus dos dianas han sido como los de sus compañeros, pero la belleza que le ha faltado ha sido sustituída por la vitalidad de ambos. El primero rompía el empate (2-1) y el segundo remataba (3-1) un partido que al final ha tenido dos goles más (4-2).

[Foto: Mundo Deportivo]