
Ya no sólo Riquelme tendrá pesadillas con Lehmann, sino que ahora será toda Argentina la que desgradiadamente soñará con el guardameta alemán, que protagonizó la victoria de su selección gracias a su buen papel en la tanda de penaltis. Alemania y Argentina disputaron un encuentro muy bronco, con escaso espectáculo pero gran emoción, como la que habitualmente encontramos en los duelos mundialísticos. La suerte se puso de lado del anfitrión y con ella el pase a semifinales debido a unos penaltis que Lehmann supo interpretar de manera perfecta. Le detuvo primero a Ayala y luego a Cambiasso y demostró ser un especialista en este tipo de lanzamientos.
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